Es conocido que con posterioridad a la publicación de Ser y Tiempo (1927), Martin Heidegger reelaboró y reconsideró muchas de las observaciones críticas que se hicieron acerca de su obra fundamental. A eso dedican gran parte de las lecciones magistrales de Marburgo que Heidegger dictó entre el año 1923 y 1928. Sin embargo, ya de regreso en Friburgo de Brisgovia, dictó en el semestre de invierno de 1929/30 la lección magistral Los conceptos fundamentales de la metafísica. Mundo – finitud – soledad cuyas temáticas son, sin duda alguna, novedosas: Heidegger se refiere a la relación entre filosofía y metafísica, profundiza sus análisis en la disposición afectiva del aburrimiento (Langeweile), enuncia las tres famosas tesis sobre la piedra, el animal y el ser humano, dialoga con la biología de su tiempo (Roux, Driesch y Von Uexküll), toma distancia de las antropologías filosóficas nacientes (Scheler y Plessner) e, incluso, según algunos intérpretes, entrega claves imprescindibles para entender el comienzo del “giro” (Kehre) heideggeriano. No por casualidad, Safranksi califica esta lección como una “obra principal secreta” (ein heimliches Hauptwerk). A esta temática está dedicado el presente volumen de la revista Studia Heideggeriana.

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DOI: https://doi.org/10.46605/xj.vol8.2019

Publicado: dic 30, 2019